El final del mundo tal y como lo conocemos (2012 a 2018)

foto: Miguel Mejía*

 

(«2012 no es el fin del mundo, insisten los mayas») **

 

“Hay que botar las estructuras

Antes de que se derrumben solas…”

(Mafalda)

 

“El asunto no es romper estructuras

Sino saber qué hacer con los pedazos”   (Manolito)

 

 

UNO

14 de octubre, 2009

 

Esta tarde está resultando cortazariana. Se me trabó el disco duro mientras miraba las formas de las nubes, el razzor ribbon en lo alto de las paredes y el recurrente Vitara gris cargando una escalera que he visto desde ayer por calles inverosímiles. No se si esto es un estadío piagetiano o un bucle temporal hawkiniano o simplemente el recurrente biorritmo que me hace enredarme en un eterno retorno de lo mismo como el sempiterno Lope De Aguirre (pienso que quizás debería convertirme en uno de sus marañones, expertos en cortar toda clase de cosas, dicen).

Esta sensación de que algo va a pasar me anda rondando desde hace días. Y los temblores son más sensibles.

 

DOS

3 de marzo, 2012

“El 2012 es un año más” dice el artículo del periódico que veo medio arrugado en la cuneta. Más de lo mismo: se espera una nueva hambruna que esta vez se llevará la vida y la muerte de 500 niños más del corredor seco.  Dos o tres asaltos a las escuelas estatales atestadas de niños-hormiga desde que el gobierno provisional prohibió y cerró los colegios privados. Los ladrones buscan armas que, por irrazonable que parezca a los viejos de ahora, abundan en las aulas húmedas y tan calientes que allí podría cultivarse un frondoso bosque nublado.  Luego las noticias reiterativas sobre la última reivindicación popular: los indígenas del Altiplano convertido en “territorio libre”, de nuevo amenazan  con una ofensiva sangrienta como la del año antepasado.  Más de lo mismo.  Mientras tanto paso frente a la puerta desvencijada del burdel en donde pasan las horas marchitas los alumnos y profesores.

Continúan cortando los hilos. Ahora los temblores son mas frecuentes y por momentos parece que el mundo oscilara levemente.  Los apagones son más frecuentes. Ya no se puede usar la computadora y estamos migrando al siempre fiel lapicero y papel reciclado.  Maga está trabajando en una máquina para fabricar más candelas a partir de la cera sobrante y aunque le he advertido que tarde o temprano se acabará el sobrante, ella continua, imperturbable.

 

TRES

14 de octubre, 2012

 

Hace tres horas que estamos sin luz.  El apagón ahora fue general. Todo el país está sumido aún en la mas absoluta claridad (quizás porque son solo las tres de la tarde). Poco a poco todo se va difuminando como las imágenes de la pantalla de la computadora cuando le damos click a SALIR DEL PROGRAMA.  Todo va perdiendo color y consistencia hasta que empiecen a encenderse las veladoras, candelas, cirios y las modernas linternas de plasma (lo más moderno en iluminación de emergencia: que no se le apague la luz, adquiera la suya ahora, ¡shame shá!)

Desde hace tres días los cortes de luz son mas frecuentes debido, dicen, a la sequía progresiva en la que vamos cayendo desde 2009, el Año de El Monge y del primer apagón.  Como en la película Efecto Dominó que pasaron anoche entre corte y corte (siempre hay que mantener entretenida a la mara), ha ido apareciendo lo mejor y lo peor de la gente, dependiendo de quién se trate.  Aunque la mayoría de las veces es más fácil que aparezca lo peor al principio.  Conforme los apagones se han ido alargando, también poco a poco ha ido apareciendo lo mejor: los padres llegan mas temprano a casa, comemos mas frugalmente, leemos más.

Hace rato se escucharon tres disparos. Los miembros del comité de cuadra están saliendo y a modo de advertencia disparan al aire como diciendo “empezamos a vigilar, que no se le ocurra a ningún desprevenido salir después del toque de queda”.

El Vitara gris con su escalera continúa apareciendo.

 

CUATRO

15 de octubre, 2012

 

Este apagón cumplió ya las 24 horas. Y un poco más.  Ahora sí es noche cerrada como dice el tópico, o sea,  está totalmente oscuro sin posibilidades de que la luz penetre por ningún lado. O sea que estamos del lado oscuro y no tenemos la llave para pasar al otro lado.

Ahora los reportes del gobierno en la voz falsamente tranquila del locutor oficial son más frecuentes.  Se han empezado a tomar medidas cada vez más drásticas “para salvaguardar la tranquilidad de los ciudadanos” aunque todos sabemos que los más intranquilos son los del gobierno provisional.  El vecino, oficial del ejército, me ha contado con cara de secreto de estado, que están llamando a las reservas, o sea, a los jóvenes entre 18 y 30 años; me dijo también que han empezado a quitar los cables sobrantes y he asentido aunque no sé muy bien a qué se refiere.  Yo pienso para mi –menos mal que cada vez estoy mas lejos del límite superior, aunque quien sabe, si siguen así las cosas quizás nos llamen a todos.

CINCO

16 de octubre, 2009

 

Hace rato vino la luz (¿y a donde se había ido pues? Pregunta la Maga, recostada a mi lado. Mi Maga es un reflejo casi fiel de la de Oliveira en Rayuela, solo que cuarenta y cinco años después). Y no es Maga por Magalí sino porque ella dice que sabe hacer magia. ¡Y claro que puede! Me digo al verla tendida en la cama, desnuda y estirándose como una gata.

El Vitara gris con la escalera está ahora frente a la casa.  Hace días que no lo veía pero hace cinco horas que está estacionado enfrente. Vino en la hora pico y cuando todos volvían del trabajo en el horario de emergencia, en los buses atestados, en los pick ups casi rozando el bumper contra el pavimento.  Será de los pocos carros que están circulando todavía, dice Maga, no hay gasolina desde ayer en la noche.

La luz se fue otra vez. Y luego la consabida pregunta de Maga, entre murmullos de almohada.

El edificio de enfrente parece levemente inclinado pero quizás solo sea mi imaginación catastrofística.

 

SEIS

4 de diciembre, 2009

 

El último apagón lleva ya 72 horas y seis minutos. Creo que ahora va para largo. La mayoría de estaciones ha dejado de transmitir y solamente se escucha la frecuencia de emergencia de CONAMER.  Definitivamente las cosas ya no serán como antes.  Maga y yo hemos empezado a buscar combustible para la chimenea y en los candelabros para la máquina de cera como la llama Maga.  Todo está agotado en las tiendas y hemos empezado a intercambiar con los vecinos.

El Vitara gris no se ha movido aunque la escalera ha desaparecido. Maga está cada vez más silenciosa. Se ha empeñado ahora en lavar toda la ropa aún cuando está prohibido el uso de agua para lavar.  El vecino militar no ha regresado y su familia acaba de salir cargando algunas cosas después del último estremecimiento.

Ahora sí creo que el edificio está inclinado.

 

SIETE

21 de diciembre, 2012

12:37 pm

 

Ha vuelto la luz hace dos horas. Después de un año es una sensación extraña eso de tener a tu disposición toda la energía eléctrica que quieras pero no saber qué hacer con ella. No funciona ninguna estación de radio ni de televisión. El Internet no digamos; la red se cayó desde los primeros días del evento.  No hay nada con qué llenar la refri y nada qué cocinar en la estufa.

Maga y yo empezamos a cabecear frente al DVD de turno, 2012, después de uno de esos rounds eróticos que continúan siendo poéticamente apoteósicos. Displicente, tomo una de las uvas que sobran de la ronda y que he depositado en el cuenco de su espalda y la hago rodar cuesta arriba hasta mi boca. Ella cierra los ojos y me sonríe.

Escucho al Vitara Gris arrancar y me asomo a la ventana.  Son los vecinos militares. El carro va atestado de cosas incluyendo la escalera.

Mañana será 22 de diciembre y veremos que pasa.

 

OCHO

Lunes 6 de enero, 2013

 

Empezamos a caminar a las 8 de la mañana. Dicen que todos debemos ir hacia el occidente y de allí buscar a los equipos de reubicación. Pasamos frente a un Suzuki Vitara que en algún tiempo fue gris y ahora tiene el incierto color de carro chamuscado.  Un cuerpo quemado está junto a la escalera del techo…

 

…!despierta! dice el despertador. El sueño se va integrando a la realidad y poco a poco se pierde en la memoria.  Son las 9 en punto. Es el Día de Reyes y casi vamos a desayunar. Nos divertimos escuchando las justificaciones de los expertos sobre la ridícula ausencia de efectos de “el fin del mundo”, mientras nos preparamos para empezar a meditar;  los otros ya habrán empezado y no queremos romper el circuito, no sea que se vaya la luz de nuevo y tengamos que reconstruirlo con la máquina.  Subimos al Vitara gris plateado en donde se lee: Equipo de Contingencia N. 25. La escalera nos servirá para alcanzar los cables que aún no han sido cortados. A ver si después de eso la cosa se sostiene.

 

NUEVE

9 de enero, 2013

 

Demasiado silencio…

 

Y DIEZ

15 de octubre 2009

 

He exorcizado los demonios un poco. De pronto el edificio solamente está torcido desde mi punto de vista y talvez el Vitara gris no vuelva a aparecer. O talvez sí.

Margarita se voltea en la cama y me suelta un sonoro beso semi-dormido. Faltan dos años para “el fin del mundo”- me dice entre bostezo y bostezo- Compraremos la peli esa de 2012, ¿si?. El reloj con lámpara de lava marca las 10 de la mañana.

Un leve temblor sacude el mundo…

 

Actualización

23 de noviembre, 2083 (antiguo calendario terrestre)

Una enorme máquina aparece de pronto sobre la ciudad largamente olvidada. Los pájaros y los animales que la han tomado escapan.  La nave interdimensional automatizada, una sonda enviada desde algún lado de otra realidad, se detiene sobre la ciudad abandonada:  En este mundo todo ha terminado.

Y desaparece como llegó.

«….No obstante la estadística acerca de la cantidad de CO2 en la atmósfera en efecto es alarmante. Desde el año 1955, la concentración del gas creció en un tercio. Si el proceso sigue al mismo ritmo, la humanidad podrá llegar a un punto sin retorno antes de fines del siglo….»  3.3.2019

https://mundo.sputniknews.com/ecologia/201903031085853079-cambio-climatico-puede-dejar-la-tierra-sin-nubes/

 

“La realidad no se puede contar ni repetir. Lo único que se puede hacer con la realidad es inventarla de nuevo.”  Tomás Eloy Martínez.

 

 

31 de diciembre, 2018…

 

* Este cuento fue escrito días antes del 21 de diciembre de 2012 y «terminado» el 31 de diciembre de 2018 a las 11:19 a.m.  Nada a cambiado pero todo es diferente…

 

 

Foto: Suites de Likin, Guatemala. Miguel Mejía, tomada de https://www.guatemala.com/guias/aventura/lugares-exoticos-ubicados-medio-del-agua-guatemala/construcciones-abandonadas-en-likin-.html

 

 

 

 

 

Un comentario sobre “El final del mundo tal y como lo conocemos (2012 a 2018)

  1. Hermoso escrito…Guatemala, Venezuela…2012 o año actual… Mayas o Medios… Premoniciones o simplemente construcción incómoda de realidades que retornan con otros nombres y con otros actores. Los camiones cruzarán la frontera? El ejército reaccionará? Se siente el miedo, la ira… Qué mundo este donde soñamos con máquinas de tiempo sin darnos cuenta que llevamos tiempo montados en ellas.

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