Historias de viaje: Jacinto Cuxil*

jacinto2

«Hay algo en lo que pocos reparan. Los migrantes no sólo mueren y son mutilados, no sólo son baleados y macheteados. Las cicatrices de su viaje no sólo quedan en sus cuerpos. Hay algo luego de tanta tensión que tiene que quedarse dando vueltas en la cabeza. Es casi un mes de viaje por México. Escondidos, temerosos, con la incertidumbre de no saber si el siguiente paso será el paso en falso, de no saber dónde aparecerá la Migra, el asaltante, el violador».  Oscar Martínez, Los Migrantes que no Importan.

 

 

Jacinto baja del avión con el otro pie. Diferente al paso con el que empezó el viaje hace 6 meses.

No trae maleta con rodos, ni regalos ni recuerdos. No lo espera nadie, no espera nada.

Viene con la misma ropa: Pantalón de lona desteñido y remendado, una camisa raída que en algún momento fue azul y un morral de Momostenango al hombro.

Si pudiera empacar todo lo que hizo, sus memorias, su sufrimiento, traería exceso de equipaje.  Lo único que trae es la deuda del coyote.

Jacinto busca un taxi que lo lleve a la estación de buses que lo lleve a San Juan que se lo lleve lejos.

Cuando salió de allí hace 6 meses con el pie derecho, hubo una gran fiesta de despedida, cartas para la familia, comida para el viaje:  todo se perdió en La Bestia. También parte de sus ilusiones.

El pasaje cuesta ahora dos quetzales más que cuando se fue, por la gasolina y por las extorsiones dicen.  Tantas cosas que cambian en seis meses, dentro y fuera.

En San Juan tampoco lo esperan. También allí han cambiado las cosas; no hay fiesta de bienvenida, no hay a quien entregar las cartas que regresan. Tampoco trabajo, tampoco ilusiones ni oportunidades. En seis meses todo cambia.

En la oficina del Registro Nacional de Migrantes hay mucha propaganda política y pocas esperanzas.  Solo preguntan cuándo se fue, cuando llegó, cuándo regresó pero no cuánto sufrió ni cómo le hará para quedarse.  El funcionario le pide que se vaya de nuevo, las remesas son necesarias.

 

* Las historias de viaje son ficticias pero los hechos, lugares y circunstancias son más que una coincidencia. Los nombres son inventados pero seguro resuenan en algunas personas.

 

 

2 comentarios sobre “Historias de viaje: Jacinto Cuxil*

  1. «La Bestia» es una analogía y una realidad. Me daba cierto temor que fuera realidad y ahora que sé que existe… me enoja la indiferencia del mundo y de los poderosos al drama y las vidas que esa Bestia lleva sobre su caparazón.

    Me gusta

    1. Gracias por tu comentario. Allí también se manifiesta lo mejor: Las Patronas por ejemplo! Ese drama de los migrantes es de toda la historia humana pero no deja de ser doloroso en estos casos…

      Me gusta

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s