Quien soy yo

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El título es pretencioso pues poquísimas son las personas que pueden responder a ese interrogante.  Recordando el cuento de Anthony De Mello sobre la mujer que al morir llega a las puertas del paraíso y san Pedro (como siempre) le pregunta -¿Usted quien es? Ella le responde como se acostumbra: -Soy María López.  El portero celestial la observa un instante y dice: -No te pregunté cuál es tu nombre sino Quién Eres! La mujer algo confundida prueba de nuevo: -Soy la esposa de Juan, el barbero del pueblo. La respuesta no se hace esperar: -Te pregunté quién eres y no con quien estás casada. Nueva respuesta ya un poco desesperada intenta varias respuestas posibles: -Soy la hija de mis padres…-Soy la madre de mis hijos…-Soy la secretaria del partido…Y a todas las propuestas la respuesta siempre era:-No te pregunté qué haces, en qué crees, a quién diste a luz, sino QUIEN ERES.  Al final la mujer fue enviada de nuevo a la Tierra para que pudiera responder apropiadamente la pregunta.

Mi nombre es Pedro Samayoa Arenales. Aleatoriamente nací en Guatemala, Centro América en el sexto mes de 1955 del siglo pasado en día Imox según el Calendario Maya,  y aquí estudié psicología clínica,  debido en gran parte a que no había Parapsicología en ninguna de las universidades locales.  Trabajé y me especialicé en psicopedagogía en el Centro de Educación Especial Alida España, único centro de atención especializada para niños con Trastornos en el Desarrollo Cognitivo (diríamos ahora).  Lo anterior fue tan fortuito y tan determinante como la mayoría de grandes acontecimientos vitales: Mi hermano Fernando me dejó como su «backup» mientras regresaba de una beca en Uruguay.  Para hacerlo corto allí empezó mi formación en psicopedagogía, la educación especial y la educación en general y continuó en varios proyectos educativos con enfoque alternativo e inclusivo que fuimos ensayando y echando a rodar mis colegas y yo. Particularmente el trabajo con niños pequeños y sus padres y familias siempre me pareció determinante; el mejor camino para asegurarnos generar las causas y condiciones para un futuro más luminoso para la humanidad. Después de 35 años de trabajo en un formato institucional por fin llegó el momento de mutar, de abrir otros caminos.

Los Caminos del Cadejo son muchos y variados: la educación, la psicopedagogía, las neurociencias, la psicología,  la cultura y el arte en general y la literatura en particular.  La fotografía, heredada por mi padre, es un camino de expresión afectiva-emocional.  El cine, la lectura y la música como entretenciones. El montañismo como deporte en serio en una época, el Kung Fu, Tai Chi y Chi Kung en otra.  La filosofía como material para fabricar los caminos y particularmente la psicología. La filosofía y las enseñanzas budistas por un lado y por otro las experiencias, enseñanzas y saberes de la psicología occidental humanista.

Todos los caminos, los rincones y los paisajes de mi vida están matizados por el arte, por los niños, por las posibilidades de desarrollo humano más allá de lo material y burdo y también por la riqueza que se encuentra en la filosofía perenne y la cosmovisión de los pueblos originarios.  En resumen por el potencial de desarrollo que todos tenemos, de trascender más allá de lo humano-terrenal y la posibilidad de ser más de lo que somos, en cada momento.

Este espacio se abre con la idea de compartir vivencias, experiencias, ocurrencias y, quizás,  llegar a poner en común nuestras visiones y lo que vemos desde nuestras ventanas y quizás,  con suerte, aprender un poco más en el proceso.

Además hay otro motivo más mundano y más práctico: un espacio para promover mis saberes, conocimientos y habilidades y quizás, ojalá, poder servir de plataforma para producir un poco de lo que necesito para vivir.  ¿En qué puedo servir?: Conferencias, talleres, Comunidades de Acompañamiento (grupos de apoyo),  cursos y docencia en general, asesoría en procesos de investigación, psicoterapia transpersonal, consejería y asesoría psicopedagógica en general.  Colateralmente poseo un nivel arriba de lo «normal» en cuanto a redacción y edición de textos.

Aquí estamos pués.  Pasen adelante.