Nos ponemos al día: RESISTENCIAS (desde gAZeta.gt)

Resistencias

Únanse al baile de los que sobran,

nadie nos va a echar de más,

nadie nos quiso ayudar de verdad

Los prisioneros, El baile de los que sobran

Quince de septiembre de 2021 de la era pandémica. Plaza Central de la ciudad de Guatemala. Varias organizaciones campesinas se reúnen en la plaza central desde el martes por la tarde, mientras la banda de guerra de un colegio sale somatando tambores al ritmo de cohetes y varios helicópteros en formación pasan en vuelo rasante en los  alrededores de la misma plaza.

Veintisiete de mayo de 1943, Francia. Jean Moulin es nombrado primer presidente del Consejo Nacional de Resistencia que reúne a todos los sectores de la sociedad francesa (incluyendo empresarios) contra el gobierno títere pronazi de Vichi.

Enero de 2003, Cataluña, España. Se disuelve por consenso el Movimiento de Resistencia Global y se anuncia por medio de un comunicado con el lema «El MRG muere, se multiplican las luchas».

Dos de marzo de 2012, San Pedro Ayampuc, departamento de Guatemala. Miembros de las comunidades de San José del Golfo y  San Pedro Ayampuc se unen en el Movimiento Pacífico de Justicia AmbientalLa Puya para impedir el ingreso de maquinaria de un proyecto minero en sus comunidades. Y la lucha sigue.

«Un movimiento de resistencia es un grupo o conjunto de grupos dedicados a oponerse a un invasor en un país ocupado o a un gobierno de un Estado soberano. Puede tratar de alcanzar sus objetivos bien mediante la resistencia no violenta (algunas veces llamada resistencia civil) o por medio del uso de la fuerza… El término resistencia es generalmente usado para designar un movimiento considerado legítimo. Así, organizaciones e individuos críticos a la intervención foránea y que apoyan formas de movimiento organizado (particularmente donde los ciudadanos son afectados) tienden a favorecer el empleo del término… «

Sobre la legalidad de los grupos y organizaciones de resistencia, particularmente resistencia armada, hay ambigüedades en la legislación internacional.  Por ejemplo, en el Protocolo I de la Convención de Ginebra (1977) hay un párrafo ambiguo que es utilizado por unos u otros según su conveniencia y que se refiere particularmente a «combatientes armados» que son considerados legales o ilegales según quién, dónde y cuándo se utilizan.

En Guatemala y toda América,  los movimientos de resistencia se inician prácticamente desde el arribo de los invasores españoles en 1492 y han sido tanto armados como pacíficos. Hay personajes históricos, invisibilizados o demonizados por quienes escriben la historia oficial. Solamente para mencionar tres de entre muchos: Atanasio Tzul, líder del levantamiento indígena en Totonicapán,  Juan Bautista, quien en 1569 lideró un movimiento de resistencia contra el corregidor español en Quetzaltenango,  el cacique Aj Pop O’Batz o Juan Matalbatz (cuya historia pueden leer aquí),  líder indígena la región de las Verapaces, de quien se cuenta que al presentarse ante el emperador Carlos V (Carlos I, rey de España) se negó a arrodillarse diciendo «entre principales no nos hincamos uno frente a otro».

En un artículo anterior  preguntaba al final si lo sucedido en la plaza fue una simulación o un verdadero performance. En este corto artículo, que tiene más de aperitivo que de crónica, planteo de nuevo la pregunta.  Personalmente pienso que estamos ante un fenómeno histórico que se viene gestando de tiempo atrás, desde hace 500 años. Un movimiento de resistencia pacífica organizada que tiene raíces históricas, sociológicas y psicológicas importantes y que ojalá pueda tomar fuerza, robusteciendo un proceso de reivindicación social que unifique de alguna manera a la mayoría de la población de este territorio en proceso de convertirse en país.

La resistencia legítima será aquella que, al margen de leyes y decretos, luche por el desarrollo del ser humano, de sus posibilidades y potenciales, apoyándose en la justicia, la equidad y el equilibrio del mundo, por una buena vida.  La resistencia legítima se inicia en el corazón de cada uno que, como leños en una fogata, contribuya con lo suyo.  Hay maderas y maderas, cada una arde a su ritmo, pero la mejor es aquella que origina brasas con las que encender la próxima fogata.  Y eso lleva tiempo.

«No se trata de si es mejor o peor. No es el tipo de cosas en que pueda decirse qué es lo mejor y qué lo peor. No se debe oponer resistencia a la corriente: hay que ir hacia arriba cuando hay que ir hacia arriba, y hacia abajo cuando hay que ir hacia abajo. Cuando debas ir hacia arriba, busca la torre más alta y sube hasta la cúspide. Cuando debas ir hacia abajo, busca el pozo más profundo y desciende hasta el fondo. Cuando no haya corriente, quédate inmóvil. Si te opones a la corriente, todo se seca. Si todo se seca, el mundo se ve envuelto por las tinieblas. «

Haruki Murakami, Crónica del pájaro que da cuerda al mundo.

El eclipse (cuento de Augusto Monterroso)

Cuando fray Bartolomé Arrazola se sintió perdido aceptó que ya nada podría salvarlo.

La selva poderosa de Guatemala lo había apresado, implacable y definitiva. Ante su ignorancia topográfica se sentó con tranquilidad a esperar la muerte. Quiso morir allí, sin ninguna esperanza, aislado, con el pensamiento fijo en la España distante, particularmente en el convento de Los Abrojos, donde Carlos Quinto condescendiera una vez a bajar de su eminencia para decirle que confiaba en el celo religioso de su labor redentora.

Al despertar se encontró rodeado por un grupo de indígenas de rostro impasible que se disponían a sacrificarlo ante un altar, un altar que a Bartolomé le pareció como el lecho en que descansaría, al fin, de sus temores, de su destino, de sí mismo.

 Tres años en el país le habían conferido un mediano dominio de las lenguas nativas.

Intentó algo. Dijo algunas palabras que fueron comprendidas.

Entonces floreció en él una idea que tuvo por digna de su talento y de su cultura universal y de su arduo conocimiento de Aristóteles. Recordó que para ese día se esperaba un eclipse total de sol. Y dispuso, en lo más íntimo, valerse de aquel conocimiento para engañar a sus opresores y salvar la vida.

-Si me matáis -les dijo- puedo hacer que el sol se oscurezca en su altura.

Los indígenas lo miraron fijamente y Bartolomé sorprendió la incredulidad en sus ojos. Vio que se produjo un pequeño consejo, y esperó confiado, no sin cierto desdén.

 Dos horas después el corazón de fray Bartolomé Arrazola chorreaba su sangre vehemente sobre la piedra de los sacrificios (brillante bajo la opaca luz de un sol eclipsado), mientras uno de los indígenas recitaba sin ninguna inflexión de voz, sin prisa, una por una, las infinitas fechas en que se producirían eclipses solares y lunares, que los astrónomos de la comunidad maya habían previsto y anotado en sus códices sin la valiosa ayuda de Aristóteles.

El otro eclipse (Pedro Samayoa)

Los muchachos orgullosos marchan al son de trompetas y tambores con sus uniformes con charreteras, quepis y el comandante con sus gastadores al frente.  Como siempre, toman la calle de siempre, la que siempre toman desde hace años. 

Como nunca antes, llega la orden: cambiar de dirección, la plaza está tomada.

En la plaza, unos metros al sur del kilómetro cero en el Palacio de Gobierno, una bandera cuatricolor es izada en una humilde pero resistente vara de bambú por las manos recias de varias mujeres. 

Los tambores y trompetas se van, destemplados, hacia otro lado. Mientras en la plaza, un aj’quij convoca a los antepasados recitando con voz monótona, lentamente, los nombres de las energías del mundo, y otras voces susurran el nombre de las 46 niñas quemadas, símbolo de rebeldía y resistencia. En alguna parte, justo en ese momento, hay un eclipse.

Imagen principal por Pedro Samayoa Arenales.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s